Todo proyecto importante comienza con una fase intensiva de descubrimiento. Revisamos los sistemas, analíticas y documentación existentes. Celebramos talleres con los responsables del proyecto para entender objetivos, limitaciones y contexto. Auditamos la arquitectura técnica y los requisitos de integración. Exploramos la arquitectura de la información y empezamos a trazar los recorridos de usuario.
El objetivo es pasar de las suposiciones a la evidencia, y construir una base compartida sobre la que apoyar todo lo que viene después.